RADIOTERAPIA

El cáncer es el crecimiento desordenado de las células. Normalmente, estas se desarrollan y se dividen, pero cuando hay células cancerosas estas lo hacen más rápidamente que las células normales. (Cuando se reproducen en otros órganos, se conoce como metástasis)
Actualmente, con tecnología moderna, muchas personas se curan del cáncer después de recibir tratamiento con radioterapia solamente o en combinación con cirugía o quimioterapia.
La elección de uno o varios tratamientos depende de varias razones: el sitio del tumor, el tipo de tumor, su tamaño y si ha invadido o no otros órganos.
Su médico le informará acerca de los tratamientos que se han elegido para su caso particular.

Existen cuatro grandes especialidades para el tratamiento del cáncer:

1. Cirugía Oncológica después del diagnóstico de cáncer se determina si el tumor es susceptible o no de tratamiento quirúrgico, y en caso de que su localización y el tipo lo permitan, se procede a la cirugía.
2. Oncología Médica: Es la especialidad que utiliza medicamentos que se aplican en forma venosa, muscular u oral y que se conoce como quimioterapia, hormonoterapia o tratamientos con biomoduladores. Tienen como finalidad combatir las células cancerosas impidiendo que se multipliquen.
3. Radioterapia: es el uso de las diferentes formas de radiación para tratamiento del cáncer. Se usa también para curar o controlar el crecimiento de tumores benignos o malignos y/o aliviar los síntomas. Es indicada también para enfermedades benignas como algunos tumores no cancerosos del cerebro.
4. Soporte Oncológico: es la especialidad que se encarga del manejo de los síntomas físicos y emocionales que pueden presentarse como consecuencia de las enfermedades o sus tratamientos.

La radioterapia utiliza un equipo especial para enviar altas dosis de radiación hacia las células cancerosas. La mayoría de las células del cuerpo crecen y se dividen para formar nuevas células. Sin embargo, las células cancerosas lo hacen más rápidamente que muchas de las células normales a su alrededor. La radiación actúa sobre el ADN que se encuentra dentro de las células produciendo pequeñas rupturas que evitan que las células cancerosas crezcan y se dividan, y a menudo les causan la muerte. Puede que también las células normales cercanas se afecten con la radiación, pero la mayoría se recupera y vuelve a tener una función normal.

A diferencia de la quimioterapia, en la cual se expone todo el cuerpo a los medicamentos que combaten al cáncer, en la mayoría de los casos, la radioterapia es un tratamiento de aplicación local, la cual sólo afecta los órganos por donde ésta pasa.

Por su capacidad para eliminar los tumores se puede utilizar como tratamiento único, y/o como tratamiento combinado con quimioterapia y/o cirugía.

Aún en los casos de enfermedad avanzada, cuando no es posible la curación se puede utilizar para disminuir el tamaño del tumor y mejorar ciertos síntomas como dolor, hemorragia, opresión, etc.; dando alivio y mejor calidad de vida al paciente.

Algunos tipos de cáncer son más sensibles a la radiación y en ciertas áreas hay más facilidad para tratar los tumores con radiación sin que se generen efectos secundarios graves.

Hay límites en la cantidad de radiación que una persona puede recibir en toda su vida. Los médicos están informados sobre la cantidad de radiación que las partes sanas del cuerpo pueden recibir sin peligro de causar daños irreversibles, usan esta información para decidir cuánta radiación administrar y a qué punto se deberá dirigir.

Si alguna parte de su cuerpo ha recibido radiación antes, puede que no sea posible que vuelva a recibir radiación en esa parte una segunda vez (depende de cuánta radiación haya recibido la primera vez). Si una parte de su cuerpo ya recibió la cantidad máxima de por vida de radiación, podría ser posible que aún reciba radioterapia dirigida hacia otra parte del cuerpo sí la distancia entre ambas es lo suficientemente amplia.

La radioterapia se administra como radioterapia externa y/o interna. Algunos pacientes requieren ambos tratamientos.

Sí su médico recomienda un tratamiento con radiación, es porque entiende que los beneficios que recibirá superarán los posibles efectos secundarios. Aún así, esto es algo con lo que usted debe de estar de acuerdo.

RADIOTERAPIA EXTERNA

La radioterapia externa usa una máquina que dirige los rayos de alta energía desde fuera del cuerpo hacia el tumor. La mayoría de las personas reciben radioterapia externa durante el transcurso de muchas semanas en las que las sesiones se realizan de manera ambulatoria en un centro de tratamiento u hospital.

Para realizar la terapia externa se requiere localizar exactamente el sitio donde se encuentra el tumor: este proceso se llama SIMULACIÓN.

En la simulación se determina el área de tratamiento, para asegurar que la radiación se dirija correctamente. Se marca el área con varios puntos, los cuales deben conservarse hasta que haya terminado el tratamiento. A veces, el área se marcará con puntos permanentes como los que se utilizan en un tatuaje.

La información obtenida en la simulación se pasa al sistema de PLANEACIÓN, un computador especial que permite ver el tumor, los tejidos normales y cómo se distribuye la radiación dentro del paciente. Con esta información se escoge la mejor forma de irradiar el tumor y disminuir la irradiación en los órganos cercanos. A esto se le llama plan de tratamiento. Una vez aprobado por el médico, se dará inicio al mismo.

El tratamiento de radioterapia se hace en un equipo que dirige los rayos desde afuera hacia el sitio del tumor. Generalmente es ambulatorio, se asiste cinco días a la semana durante el tiempo que el médico determine.

La cantidad de radiación que el paciente necesita dependerá de factores individuales como: la localización del tumor, la profundidad y el estado general del paciente.

Después de un exámen físico, así como de una revisión de su historia clínica y de los resultados de los exámenes que le han realizado, el médico localizará con exactitud el área a ser tratada.

La radiación es dirigida de forma muy precisa. Puede que se haga una máscara o molde de yeso de la parte corporal para que le ayude a mantenerse inmóvil durante el tratamiento. Puede que el técnico de radiación marque el área con pequeños puntos de tinta semipermanente. Con el transcurso del tiempo, las marcas serán propensas a desaparecer, pero es necesario que éstas permanezcan hasta que finalice su tratamiento. No use jabón ni frote estas marcas. A veces, puede que el área se marque con puntos permanentes como los que se utilizan en un tatuaje.

De acuerdo con la información de la simulación, de otras pruebas y de su tipo de cáncer, el médico decidirá cuánta radiación es necesaria, cómo se administrará y cuántas sesiones de tratamiento debe recibir.

El paciente se acuesta en una camilla de tratamiento que está situada debajo de la máquina de radiación, cada sesión dura sólo unos minutos.

Según el área de tratamiento, es posible que tenga que desnudarse, por eso es mejor que utilice ropa que se pueda quitar y poner fácilmente.

Es indispensable que permanezca muy quieto durante el tiempo de irradiación aunque no tiene que aguantar la respiración. En ocasiones se hace necesario utilizar inmovilizadores para asegurar siempre la misma posición.

La máquina que se utiliza para dar el tratamiento puede moverse en diferentes ángulos, dirigiendo la radiación al área de tratamiento; no sienta temor ya que todo el tiempo usted y la máquina están siendo vigiladas para que todo funcione adecuadamente.

La dosis total de radioterapia externa normalmente se divide en dosis menores denominadas fracciones. La forma más común de administrarse es diariamente, 5 días a la semana (de lunes a viernes) durante 2 a 7 semanas. Los recesos de fin de semana permiten que las células normales se recuperen. La dosis total de radiación y el número de sesiones de tratamiento se basa en:

1. El tamaño y la localización de su cáncer
2. El tipo de cáncer
3. La finalidad del tratamiento
4. Su estado general de salud
5. Cualquier otro tratamiento que esté recibiendo

La radioterapia externa afecta a un grupo de células en su cuerpo sólo por un momento. Debido a que no hay una fuente de radiación en su cuerpo, usted no emitirá radiación en ningún momento durante o después del tratamiento.
El objetivo del tratamiento con radiación es atacar a las células cancerosas, ocasionando el menor daño posible a las células sanas adyacentes. Saber todo lo que pueda sobre los posibles beneficios y riesgos puede ayudarle a estar seguro de que la radioterapia es lo mejor para usted

RADIOTERAPIA INTERNA Ó BRAQUITERAPIA

A la radiación interna también se le conoce como braquiterapia, la cual usa una fuente radiactiva que se coloca dentro del cuerpo en o cerca del tumor.

La radioterapia interna utiliza una fuente de radiación que usualmente está sellada en un contenedor llamado implante. El implante se coloca muy cerca o dentro del tumor de tal forma que dañe la menor cantidad de células normales como sea posible. La radioterapia interna permite una mayor dosis de radiación en un área más pequeña que lo que pudiera ser posible con el tratamiento de radiación externa.

Los tipos principales de braquiterapia son la radiación intracavitaria y la radiación intersticial. Ambos métodos usan dispositivos, cintas, alambres, agujas, cápsulas, pequeños globos o tubos. Por dentro de estos dispositivos se enviará el material radiactivo.

Este tratamiento se administra en una sala blindada para contener la radiación. Las sustancias radiactivas selladas (implantes) se colocan en las cavidades del cuerpo o en el tejido del cuerpo con aplicadores, los cuales a menudo consisten en tubos metálicos o de plástico conocidos como catéteres. Es poco probable que sufra dolor intenso o indisposición mientras se introducen los implantes radiactivos o los catéteres, los dispositivos o los tubos para la colocación temporal del materia radiactivo. Es posible que se sienta somnoliento, débil o con náuseas por un breve tiempo si recibe anestesia (medicamentos para provocar sueño) para la colocación del implante o dispositivo. Diga a la enfermera si tiene efectos secundarios inusitados como ardor o sudoración.

El área tratada con el implante puede estar dolorida o sensible durante algún tiempo después del tratamiento.

Los implantes se dejan en el cuerpo sólo por cierto tiempo. Si se van a extraer los implantes para colocarlos de nuevo posteriormente, a menudo se deja colocado el aplicador hasta que el tratamiento termine (puede que se hagan suturas para mantenerlo en su sitio). Luego el aplicador se retira en el momento en que se extraen los implantes durante la última sesión.

El tipo de implante que recibe y la programación de las sesiones de tratamiento dependerán del tipo de cáncer, su ubicación en el cuerpo, su estado de salud general y de otros tratamientos que haya tenido.

RADIOCIRUGÍA ESTEREOTÁXICA (SRS) Y RADIOCIRUGÍA ESTEREOTÁXICA FRACCIONADA

En este tratamiento, se usan técnicas avanzadas guiadas por imágenes para administrar una dosis de radiación grande y precisa a un pequeño tumor que está bien definido.

El término cirugía puede ser confuso, ya que no se realiza ninguna incisión. Esta técnica se usa para tratar tumores que comienzan o se propagan hacia el cerebro o a la cabeza y región del cuello.Si la radiación se administra en una sóla dosis, se denomina radiocirugía estereotáxica. Se denomina radiocirugía estereotáxica fraccionada si la radiación se reparte en varias dosis separadas.

Cuando la radiación se dirige hacia la cabeza, se usa un marco para mantener la cabeza inmóvil y dirigir con precisión los haces de radiación.

Un término relacionado, radioterapia corporal estereotáxica (SBRT), es usado cuando se usa parar tumores en otras partes del cuerpo, por ejemplo la espina dorsal, el hígado, el páncreas, el riñón, el pulmón y la próstata.

Una vez se ubica con exactitud el tumor (mediante estudios por imágenes), los haces de radiación se dirigen de una máquina al tumor desde diferentes ángulos durante un periodo de tiempo breve. Puede que este proceso se repita en caso necesario.

Este procedimiento se puede hacer utilizando un acelerador lineal que se mueve alrededor del paciente para administrar la radiación al tumor desde ángulos diferentes.




Efectos del Tratamiento

El cansancio es la sensación de sentirse agotado física, mental y emocionalmente. Esto es muy común en pacientes sometidos a tratamiento con radioterapia. Experimentar este tipo de cansancio (fatiga) implica tener menos energía para hacer las cosas que normalmente hace o quiere hacer. Puede durar por largo tiempo y convertirse en un obstáculo para hacer sus actividades cotidianas.

¿Cómo describir su cansancio?

Sólo usted sabe sí tiene cansancio y cuán grave es. No existen pruebas de laboratorio que puedan diagnosticar o describir su nivel de cansancio. La mejor medida del cansancio proviene de su propio informe a su médico o enfermera. Usted puede describir su nivel de cansancio como inexistente, leve, moderado o grave. O puede usar una escala de 0 a 10, donde 0 significa nada de cansancio y 10 es para el peor cansancio que podría imaginar.

¿Cómo manejar el cansancio?

1. Realizarse exámenes de sangre oportunamente que su médico solicite (recuento bajo de glóbulos rojos)
2. Corrección del desbalance de líquidos y minerales en la sangre
3. La disminución de actividad física, así como la atención de los problemas para dormir y una buena alimentación también podrían aliviar el problema del cansancio
4. La educación y la orientación a menudo forman parte del tratamiento, ya que puede aprender cómo ahorrar energías, reducir el estrés y usar la distracción
5. Por lo general, el cansancio se desvanece una vez terminado el tratamiento.

Recomendaciones

1. Haga una lista de las cosas que necesita hacer en orden de importancia para usted. Trate de hacer las actividades más importantes primero, cuando tiene más energía
2. Pida la ayuda de sus seres queridos y amigos
3. Coloque a su alcance las cosas que usa con frecuencia
4. Trate de calmar su estrés
5. Mantenga un balance entre el descanso y las actividades. Programe las actividades de tal forma que tenga suficiente tiempo para descansar. La mayoría de la gente nota que tener periodos breves de descanso resulta mejor que uno prolongado
6. Siga una alimentación sana que contenga proteínas (carnes, leche, huevo y frijoles), y tenga un consumo diario suficiente de agua, salvo que reciba otras indicaciones

El área tratada de su piel puede lucir rojiza, irritada, inflamada, con ampollas o incluso como si estuviera bronceada o quemada por el sol. Al cabo de unas semanas, puede que su piel se reseque, se vuelva escamosa o experimente comezón (picazón) o que se despelleje. A esto se le denomina dermatitis por radiación.

Es importante que informe a su médico o enfermera sobre cualquier cambio que experimente en la piel. Puede que le sugieran formas de aliviar las molestias, tal vez reducir la irritación adicional y tratar de prevenir la infección.

La mayoría de las reacciones en la piel desaparecen lentamente una vez finalizado el tratamiento. Sin embargo, en algunos casos, la piel tratada quedará más oscura y podría estar más sensible de lo que era antes.

Recomendaciones

1. No use ropa ajustada, de textura áspera o rígida sobre el área de tratamiento
2. No almidone sus prendas de vestir
3. No se frote, ni rasque la piel tratada y no use cinta adhesiva sobre ésta
4. Si es necesario cubrir o vendar la piel, use cinta adhesiva de papel o del tipo utilizado para la piel sensible
5. No aplique calor sobre la región tratada sin antes hablar con su equipo de atención médica contra el cáncer
6. Proteja el área tratada del sol. Puede ser que su piel se vuelva hipersensible a la luz solar. Si es posible, cúbrase la piel tratada del sol antes de salir
7. Pregunte con su equipo de atención médica si puede usar alguna crema de protección solar
8. Continúe protegiendo su piel de la luz solar, incluso después de que finalice la radioterapia
9. Pregunte a su médico o enfermera antes de aplicar algo a la piel del área tratada. Esto incluye el uso de polvos, cremas, perfumes, desodorantes, aceites para el cuerpo, ungüentos, lociones, productos para eliminar los vellos o remedios caseros durante el tratamiento y varias semanas después. Muchos productos para la piel pueden dejar sobre ésta una capa que puede causar irritación y algunos incluso pueden alterar la dosis de radiación absorbida por el cuerpo.

1. Báñese normalmente todos los días pues son muy importantes los buenos hábitos de higiene

2. Use jabón suave (al no utilizar jabón las bacterias se van a propagar en su piel)

3. Proteja la piel con una crema hidratante

4. Use desodorante con bajo contenido de alcohol

5. Puede usar lociones suaves

6. Es muy importante el uso de bloqueadores solares en la piel expuesta al sol y sombrero para la cabeza

7. Cuide su alimentación, un buen estado nutricional favorece una mejor respuesta al tratamiento, las frutas y verduras deben ser consumidas en buena porción

8. Los efectos secundarios pueden incluir problemas con el apetito e intolerancias digestivas

9. Para pacientes a los que se les irradia abdomen o pelvis no es recomendable consumir verduras o lácteos

10. Es posible que durante el tratamiento se pierda por completo el interés por la comida

11. Aunque no sienta hambre es importante mantener un adecuado consumo de nutrientes y calorías

12. Se ha descubierto que los pacientes que se alimentan bien, toleran mejor el tratamiento y sus efectos secundarios

13. Prefiera una alimentación fraccionada, de 5 a 6 comidas al día en cantidades moderadas

14. Trate de estar acompañado y procure rodearse de un ambiente agradable y limpio

15. Si otras personas le pueden cocinar, permítales que lo hagan

16. Si usted consume bebidas alcohólicas, debe consultar a su médico si debe suspenderlas durante el tratamiento

17. Es posible que usted requiera de complementos nutricionales, consulte a su médico

18. Mantenga una hidratación adecuada, ingiriendo una buena cantidad de líquidos