Oncología Médica

El cáncer es el crecimiento desordenado de las células. Cuando se reproduce en un órgano diferente al que lo origina se conoce como metástasis.


Actualmente muchas personas se curan del cáncer después de recibir tratamiento. La elección de uno o varios tratamientos depende de varias razones: el tipo de tumor, el sitio del tumor, su tamaño y si ha invadido o no otros órganos.


Su médico le informará acerca de los tratamientos que se han elegido en su caso particular.

 

Existen tres grandes especialidades para el tratamiento del cáncer:

1. Cirugía Oncológica es la extracción de todo el tejido maligno o parte de este. Se utiliza como diagnóstico mediante biopsia o como tratamiento.
2. Oncología Médica y Hematología: Trata el cáncer con medicamentos.
3. Radioterapia: es el tratamiento de los tumores con radiación.

La quimioterapia es un tipo de tratamiento contra el cáncer, el cual usa medicamentos o fármacos para destruir las células cancerosas. Estos fármacos pueden administrarse así:
Vía Oral: tabletas o cápsulas para tomar.
Vía Intramuscular: inyectada directamente en un músculo, habitualmente en el glúteo.
Vía Intravenosa: se inyecta en la vena por medio de sueros.
Vía Intratecal: se inyecta en el espacio donde está el líquido cefalorraquídeo, generalmente en la zona baja de la espalda.
Vía Subcutánea: se inyecta en el tejido celular subcutáneo.

La quimioterapia será formulada por nuestros Médicos Oncólogos y Hematólogos, quienes le indicarán sí se le administrará de forma: Ambulatoria, Hospitalaria y/o la puede tomar en casa.

Si, pero lo más indicado es siempre consultar con su médico o enfermera quienes le indicarán su uso, debido a que algunas medicinas no interactúan bien con la quimioterapia.

Las células cancerosas crecen y se dividen rápidamente, la quimioterapia detiene o demora el crecimiento de estas células.
Dependiendo del tipo de cáncer que usted tenga y de cuánto haya crecido o se haya extendido, la quimioterapia puede:

Curar el cáncer: la quimioterapia destruye tantas células cancerosas que su médico ya no las puede detectar en el cuerpo.

Controlar el cáncer: la quimioterapia puede evitar que el cáncer se extienda o hacer que crezca más lentamente.

Mejorar los síntomas del cáncer, también conocida como atención paliativa. La quimioterapia reduce el tamaño de los tumores que están causando dolor o presión.

Antes del tratamiento, se le pedirá que firme un formulario con su consentimiento, autorizando a administrar la quimioterapia y realizar las pruebas necesarias con su plan de tratamiento. Al firmar el consentimiento está declarando que ha recibido esta información, que la ha entendido y que está en disposición de recibir el tratamiento.

Antes de firmar el consentimiento, asegúrese de comprender lo siguiente:

• Su diagnóstico.
• El tipo de quimioterapia (ambulatoria / hospitalaria)
• Otras opciones de tratamiento.
• Cómo se administrará el tratamiento y cuánto tiempo durará.
• Objetivo y beneficios potenciales del tratamiento.
• Posibles efectos secundarios, incluyendo cuándo y por cuánto tiempo suelen manifestarse.
• Posibles consecuencias en caso de que se niegue a recibir el tratamiento.

El cáncer es una enfermedad que necesita ser tratado desde diferentes perspectivas. Para ello, un equipo médico de varias disciplinas, decidirá sobre el tratamiento más adecuado para usted. De esta forma le garantizamos un tratamiento personalizado de su enfermedad.
Sí se le trata con quimioterapia será un médico especialista del grupo de Oncología Clínica y Hematología quien se responsabilice de ese tratamiento, además un equipo de enfermería especializado le ayudará en la gestión de citas para programar quimioterapia, se encargará de la administración y seguimiento y le instruirá sobre los cuidados durante y después del tratamiento.

Usted y su médico tomarán la decisión sobre su tipo de atención. En la asesoría de enfermería se le brindará todo el tipo de instrucciones que usted precise para comprender este proceso.

Efectos del Tratamiento

Cada día se forman nuevas células sanguíneas reemplazando a las que se mueren. Estas se forman en la médula ósea y el efecto de la quimioterapia puede alterar dicha formación. Estas células son:

Glóbulos Rojos:
Transportan el oxígeno a través de nuestro cuerpo, el cual es necesario para producir energía en cada una de las células de nuestro organismo. Si los glóbulos rojos se encuentran bajos, usted puede sentirse más cansado de lo normal, mareado o débil.

Glóbulos Blancos:
Previenen las enfermedades infecciosas; si están disminuidos, será difícil para su organismo combatir las infecciones. Algunos signos que deben alarmarlo si se presentan durante la quimioterapia son:
• Fiebre (temperatura mayor a 38 grados centígrados)
• Escalofrío
• Dolor o ardor al orinar o defecar
• Tos con producciones de flema
• Enrojecimiento, hinchazón o molestia, especialmente alrededor de una herida, en una llaga, grano (barro), en el sitio de la vía intravenosa o del dispositivo de acceso vascular.

Plaquetas:
Ayudan a nuestra sangre a coagularse en presencia de alguna herida, previniendo las hemorragias. Algunas señales que pueden indicar que las plaquetas han disminuido son:
• Hematomas o morados
• Pequeños puntos rojos llamados petequias
• Heridas que sangran más tiempo de lo común
• Sangrado por las encías
• Sangrado por la nariz
• Sangrado por la orina, deposición y/o vómito

Es el síntoma más común entre los pacientes. No tiene una causa exacta se debe a la enfermedad, a los tratamientos, quimioterapia, radioterapia o cirugía; mal apetito, falta de sueño, dolor y otros factores más.

La fatiga aparece repentinamente y los pacientes la describen como ausencia de energía; aunque no todos los pacientes la experimentan con la misma intensidad.

Puede ser útil:
• Planear el día con tiempos para descansar.
• Conservar su energía para actividades de verdadera importancia.
• Hacer caminatas cortas o hacer ejercicios suaves.
• Alimentarse lo mejor que pueda y mantener un consumo adecuado de líquidos.
• Informar a su médico o enfermera cualquier cambio en su nivel de energía.
• Programar una rutina de ejercicios.

El tubo digestivo se extiende desde la boca hasta el recto; incluye la garganta, el estómago y el intestino.

Puede ser útil:
• Consumir alimentos ligeramente fríos a temperatura ambiente como yogurt, helados, gelatinas.
• Fraccionar las tres comidas básicas a cinco comidas.
• Elegir alimentos que le sean más agradables.
• Las bebidas de cola ayudan a menudo a disminuir náuseas. Si se tiene hambre, ingerir tostadas o galletas de soda.
• Tomar líquidos en forma permanente.
• Se podrá disponer de droga para controlar el vómito formulada por su médico. Sea estricto en el horario de uso.
• Tratar de evitar los olores fuertes
• Evitar alimentos dulces, grasos o fritos, si observa que no los tolera.

También conocida como falta de apetito y puede presentarse desde el día siguiente de haberse aplicado la quimioterapia.

Puede ser útil:
• Comer cuando sienta la necesidad y esté dispuesto.
• Preferiblemente, consumir alimentos de su agrado.
• Buscar tiempo y ambiente agradable a la hora de comer.
• Evitar la realización de otras actividades a la hora de comer como leer, ver T.V, etc.

Es la dificultad para hacer deposiciones en forma normal. Algunos de los medicamentos empleados para la quimioterapia y algunos otros que se emplean para aliviar el dolor, pueden ocasionarlo.

Puede ser útil:
• Comer alimentos ricos en fibra: cereal, salvado, frutas y vegetales.
• Tomar líquidos en forma abundante.
• Realizar un nivel de actividad normal, teniendo en cuenta periodos de descanso.
• Informe a su médico y/o enfermera, quienes le indicarán si es necesario el uso de laxante.

La quimioterapia puede hacer que los movimientos del intestino se alteren produciendo evacuaciones blandas o líquidas con mayor frecuencia.

Puede ser útil:
• Ingerir alimentos de bajo contenido en fibra.
• Evite la leche entera y derivados, puede consumir leche y derivados deslactosados.
• Ingerir abundante líquido, remplazando los líquidos perdidos.
• Comer en pocas cantidades, frecuentemente y masticar muy bien los alimentos.

Algunos medicamentos pueden afectar los folículos pilosos que es el lugar donde nace y crece el cabello. De ahí que usted puede perder parte o la totalidad del cabello mientras se encuentra con tratamiento. Su piel o el sitio de punción, puede pigmentarse o presentar resequedad.

Sus uñas pueden también volverse oscuras, amarillas, frágiles o presentar fisuras. Aun cuando muchas de estas manifestaciones no son graves, es importante informarlos.

Caída del cabello
Puede ser útil:
• Utilizar un champú suave.
• Secar el cabello al natural.
• Emplear peinilla o cepillo de cerdas separadas.
• Acortar su cabello si es posible antes de iniciar el tratamiento, siempre y cuando su médico le informe que el tratamiento le va a ocasionar caída del cabello.
• Hacer uso de pañoletas, turbantes, gorras, etc. Pretendiendo comodidad.
• Compartir siempre sus temores o dudas con el personal de enfermería.

Reacciones en la piel
Sólo algunos medicamentos pueden producir este tipo de efecto secundario. Si es su caso, será informado de ello.

La reacción cutánea tipo acné es llamativa pero manejable. Suele acompañarse de sequedad y descamación. Su médico tratante y el equipo de enfermería estarán atentos a ese proceso para proporcionarle los cuidados que necesite. Esta reacción comienza en la primera semana de tratamiento y en la 3ra o 4ta semana comienza a disminuir. Puede ser más intensa, si se combina quimioterapia y radioterapia.

Puede ser útil:
• Lavar diario de la zona facial y el cuello con agua templada y jabón neutro que no contenga ni desodorantes ni alcohol. Mantener durante todo el tratamiento, excepto si aparecen úlceras cutáneas.
• Utilizar crema hidratante corporal o cremas con avena, para prevenir y mejorar la sequedad. Usar cremas pH neutro. Especialmente en zonas donde va a ser tratada con radioterapia.
• Usar máquina de afeitar eléctrica, o tomar precauciones para disminuir el riesgo de cortadas.
• Evitar el rascado y fricción en la zona. Use ropa de algodón.
• No tome el sol directamente protéjase con bloqueador y ropa adecuada.

La quimioterapia puede producir ciertas alteraciones en los órganos sexuales, tanto femeninos como masculinos, que dependen del estado general de la persona, de su edad y del tipo de medicamento que se le esté aplicando.

En las mujeres
Los ciclos menstruales pueden ser irregulares o pueden desaparecer por completo mientras se encuentra en quimioterapia, consulte con su médico.
Los cambios hormonales le producen síntomas menopáusicos como: calores y fríos, e irritaciones y sequedad en la mucosa vaginal. Su médico puede sugerirle alguna medida para aliviar esta molestia.
La infertilidad puede ocurrir y puede ser temporal o permanente. Sin embargo, es posible que usted quede embarazada durante el tratamiento. Esta situación debe evitarse porque los medicamentos para tratar el cáncer podrían producir malformaciones fetales. Por tal razón es importante que discuta con su médico cuál puede ser el mejor método anticonceptivo y seguirlo durante el curso del tratamiento.

En los hombres
Se puede presentar la infertilidad debido a que algunas drogas de quimioterapia pueden reducir el número de espermatozoides o su movilidad. Es importante que se hable con el médico sobre este aspecto y la posibilidad de guardar los espermatozoides en un banco de semen, por si en un futuro desea tener hijos.

No es aconsejable porque algunos medicamentos pueden causar defectos de nacimiento. Los médicos aconsejan usar métodos para el control de la natalidad durante todo el tiempo que dure su tratamiento.

Sí usted y su pareja están considerando un embarazo después de terminar con la quimioterapia, hable con su médico con respecto a este tema, teniendo en cuenta el tipo de tumor y su pronóstico.

La ulceración y la inflamación de la boca (estomatitis) puede presentarse una o dos semanas luego de reiniciado el tratamiento. La mucosa oral puede volverse roja y dolorosa o pueden aparecer pequeñas ampollas blancas.

Algunos medicamentos pueden dañar las glándulas salivares y hacer que elaboren muy poca saliva. Esta complicación es más común en pacientes que combinen quimioterapia con radioterapia en la zona del cuello.

Los síntomas de la sequedad bucal pueden ser: saliva espesa, aumento de la sed, lengua "estropajosa", dificultad para usar prótesis dentales, labios secos y agrietados, cambios en el sentido del gusto.

Puede ser útil:
• Tener una buena y frecuente higiene oral.
• No se recomiendan enjuagues bucales comerciales pues sus componentes químicos pueden lesionar más. Reemplácelo así: a un vaso de agua, se le agrega una cucharadita de bicarbonato. Realice enjuagues bucales cada 4 horas.
• Realizar diariamente un autoexamen de la boca, teniendo en cuenta: color, dolor y estado de mucosas, lengua y encías.
• Emplear un cepillo de cerdas suaves y la técnica de cepillado dental adecuado.
• Extremar el cuidado en caso de tener dentadura postiza o frenillos.
• Consumir líquidos en forma permanente.
• Si presenta dolor, ingerir alimentos blandos y suaves.
• Evitar temperaturas extremas en las comidas, no son bien toleradas.
• En algunas ocasiones va a requerir medicamentos, los cuales solamente deberán ser prescritos por su médico tratante.

Las náuseas y los vómitos pueden empezar tras el tratamiento o se pueden presentar al cabo de 24 a 48 horas y pueden durar algunos días. Su médico le formulará medicación para evitar y controlar estos síntomas.

Puede ser útil:
• Comer en lugar agradable y ventilado.
• Intentar tener un ambiente tranquilo a la hora de la comida.
• Comer despacio. Masticar bien.
• Hacer comidas ligeras y evitar comidas abundantes. Es preferible hacer 5 tomas de pequeña cantidad.
• No se fuerce a comer, elija alimentos que le resulten agradables.
• Es preferible aprovechar los momentos en que tenga hambre. La falta de apetito es habitual los días posteriores al tratamiento. No se preocupe, que en unos días recuperará las ganas de comer.
• Tomar líquidos una hora antes de las comidas, a sorbos, y no mezclar con la comida para tener menor sensación de llenazo.
• Evitar alimentos grasos, fritos o muy dulces.
• Son más tolerables los alimentos a temperatura ambiente.
• Si tiene un sabor metálico e insípido, puede aderezarlo con especias para mejorar las sensaciones.
• Después de comer no se acueste inmediatamente, permanecer sentado en el sillón unas dos (2) horas.
• Usar ropa suelta, no apretada.
• Si se presentan náuseas por la mañana, comer antes de levantarse algún alimento seco como galleta, tostada o pan.
• Si vomita, cepíllarse los dientes y enjuagar la boca con agua. Si a pesar de estas recomendaciones y de la medicación, los vómitos no se controlan, acuda al personal de enfermería y/o al servicio de urgencias

Tanto la enfermedad misma como su tratamiento, producen una serie de cambios físicos, psicológicos y sociales. Los cambios de rol y de imagen corporal afectan la autoimagen sexual y surgen sentimientos de duda que se manifiestan en el contacto físico con la pareja y en las relaciones íntimas.

Las preocupaciones generales por el diagnóstico, la incertidumbre, la familia, la situación económica, al igual que el cansancio físico, la fatiga o la debilidad, producen una ansiedad que puede afectar el deseo y el acto sexual. Sin embargo, si sus relaciones sexuales antes de la enfermedad y tratamiento han sido satisfactorias, lo más probable es que sigan siendo placenteras durante el tratamiento. Al sentir temores y dudas, discútalas con su pareja y si es necesario, asesórese de su médico tratante.

Estos efectos son menos frecuentes, pero se pueden presentar con ciertos medicamentos, y deberán ser valorados por su médico constantemente.

Aunque es poco frecuente, en el momento de administrar la quimioterapia pueden aparecer síntomas como nerviosismo, picor generalizado, coloración rojiza tipo manchas, escalofríos, calambres, dolor abdominal, dificultad respiratoria. El equipo de enfermería encargado de la administración de quimioterapia, estará atenta ante cualquier eventualidad que le ocurra. Si usted nota cualquier sensación que le parezca extraña durante la administración, coméntelo a la enfermera desde un primer momento.

Posterior a la administración de la quimioterapia pueden aparecer sintomas como hormigueo, entumecimiento o una sensación de agujas y alfileres en sus pies y manos que puede extenderse a las piernas y a los brazos. Incapacidad para sentir calor o frío, como sentir una estufa caliente. Incapacidad para sentir dolor, como el dolor de una cortada o herida en un pie.

Puede ser útil:
• Proteger las manos y pies de temperaturas extremas.
• Proteger su boca y nariz de frío con una bufanda, sobre todo ante cambios bruscos de temperatura
• No ingerir alimentos o bebidas frías.
• No tomar hielo en las bebidas.
• No usar agua muy caliente ni muy fría.
• Utilizar ropa ancha y calzado cómodo.
• Ser cuidadosos al agarrar objetos que de alguna manera representan peligro, objetos filosos, cortantes, calientes, etc.
• Si su equilibrio o fuerza se ven disminuidos, evitar exponerse a caídas empleando tapetes en la ducha, pasamanos de apoyo o teniendo un acompañante en escaleras y desplazamientos largos.
• Usar un calzado cómodo y seguro.
• Si su médico le recomienda medicamentos para el manejo de síntomas, sea estricto en su uso.

Algunos medicamentos pueden irritar la vejiga, hacer que la orina cambie de color o afectar los riñones. Su médico le solicitará exámenes para controlar su función renal.

Puede ser útil:
• Consumir líquidos en forma abundante.
• Evacuar la vejiga por lo menos cada dos horas.
• Identificar signos y síntomas: dolor, ardor, urgencia urinaria, imposibilidad para orinar.
• Estar alerta a la aparición de sangre en la orina, si está muy concentrada o presenta sedimento.
• Realizar siempre una buena higiene después de cada eliminación.

La enfermedad en sí o algunos de los efectos secundarios pueden causar dolores mucositis, dolor de cabeza, etc. Estos se pueden evitar y para ello es importante que su médico tenga conocimiento de estos síntomas.

Puede ser útil:
• Realizar un registro de locación, intensidad y frecuencia.
• Tomar la droga prescrita para el dolor según las indicaciones precisas.
• Consultar estrictamente con su médico tratante.
• No espere hasta que el dolor empeore, emplee todos los recursos necesarios para evitarlo.

Es muy importante que se alimente bien mientras se encuentra en tratamiento; una buena alimentación ayuda a que su organismo se recupere más rápido y luche mejor contra las infecciones.

La quimioterapia no requiere una alimentación especial; consuma lo que está acostumbrado. Su alimentación bajo la quimioterapia no requiere de vitamínicos adicionales, ni suspender ningún alimento.

La quimioterapia puede acarrear grandes cambios a su vida. Puede afectar su estado general de salud, amenazar su sensación de bienestar, interrumpir su rutina diaria e imponer una carga en sus relaciones con los demás. Es normal y comprensible que usted y sus familiares sientan tristeza, ansiedad, enojo o depresión. Por ello, no es sorprendente que algunas personas se vuelvan muy sensibles, lloronas, ansiosas, enojadas o deprimidas.

Estas reacciones son perfectamente normales aunque perturbadoras si no se saben asimilar.

Existen maneras de luchar contra estos "efectos secundarios" emocionales, así como hay maneras de sobrellevar los efectos secundarios físicos de la quimioterapia.

Usted puede obtener apoyo de varias fuentes. A continuación se mencionan algunas de las más importantes:

Puede ser útil:
• Solicitar a su médico que le remita al Grupo de Profesionales de Soporte Oncológico en donde encontrará profesionales idóneos en Dolor y Cuidado Paliativo, Psicología, Fisioterapia, Trabajo Social y Grupos de Apoyo para ayudarle a manejar los síntomas.
• La meta de los cuidados paliativos es prevenir y aliviar el sufrimiento y brindar la mejor calidad de vida posible a los pacientes y sus familiares, independientemente de la etapa en la que se encuentra la enfermedad.
• Las metas incluyen mejorar la calidad de vida para el paciente y su familia, ayudarles a tomar decisiones y proporcionar oportunidades de crecimiento personal.

Este equipo estar para brindarle atención especializada:
• Controlar el dolor
• Controlar los síntomas físicos
• Sobrellevar el estrés del cáncer
• Hablar con su familia
• Determinar qué es lo más importante para usted
• Preparación para el futuro
• Directivas adelantadas para atención médica
• Testamento vital
• Decidir cuándo es el momento adecuado para cuidados en casa
• Fomentar la mejor calidad de vida posible

Amigos y familiares, con frecuencia, pueden consolarle y tranquilizarle como nadie más puede hacerlo. Sin embargo, tal vez sea usted quien tenga que dar el primer paso para entablar comunicación. Mucha gente no entiende lo que es el cáncer y se apartan porque sienten temor de la enfermedad. A otros les preocupa que usted se vaya a molestar por algún comentario impropio.

Usted puede ayudar a desvanecer estos temores hablando abiertamente de su enfermedad, de su tratamiento, de sus necesidades y de sus sentimientos, corrigiendo de esta manera las ideas equivocadas. También puede hacerle saber a la gente que no hay nada que sea "lo correcto" para decir. Una vez que la gente sepa que puede hablar con usted sinceramente, pueden sentirse más dispuestos a expresarse abiertamente

A continuación presentamos algunas sugerencias para ayudarle durante su tratamiento de quimioterapia:

Trate de pensar en los objetivos de su tratamiento. Esto le ayudará a mantener una actitud positiva en los días cuando las cosas se tornen difíciles.

Recuerde que comer bien es muy importante. Su cuerpo necesita alimentos para reconstruir los tejidos y recobrar las fuerzas.

No sea demasiado exigente consigo mismo. Puede ser que usted no tenga la misma energía de siempre, así que trate de descansar lo más que pueda. Deje los pequeños detalles a un lado y haga solamente lo que sea más importante para usted.

Pruebe nuevos pasatiempos y aprenda nuevas destrezas. Si su médico lo aprueba, haga ejercicio si puede. Haciendo uso de su cuerpo puede sentirse mejor consigo mismo, y le ayuda a liberarse de la tensión o del enojo y a aumentar su apetito.

Usted lucha contra una enfermedad que requiere un tratamiento. Comprendemos que en ocasiones no se sentirá bien después de la administración de la quimioterapia; sin embargo, recuerde que abandonar el tratamiento es abandonarse a sí mismo.

• Lavarse las manos con frecuencia durante el día, especialmente antes de comer y después de ir al baño.

• Bañarse todos los días.

• Usar máquina de afeitar eléctrica, o tomar precauciones para disminuir el riesgo de cortadas.

• Utilizar correctamente la técnica del cepillado dental, prefiera un cepillo de cerdas suaves. Evite usar seda dental. Use un enjuague bucal no alcohólico.

• Evitar estar en lugares donde hay mucha gente.

• Evitar realizar actividades que conlleven riesgos como juegos bruscos, golpes o el manejo de elementos cortopunzantes.

• Evitar el contacto con personas que estén padeciendo alguna enfermedad contagiosa.

• Evitar el consumo de drogas que no sea prescrita por el médico.

• Consumir alimentos bien cocidos durante el tratamiento.

• No se vacune sin antes haber preguntado a su médico tratante.

• Limpiar suavemente, pero muy bien, el área rectal después de cada evacuación y lávese las manos.

• Usar loción o aceite para suavizar y sanar su piel, si se torna seca o agrietada.

• Limpiar inmediatamente las cortaduras y raspaduras con agua tibia y jabón. Aplíquese una crema o pomada antibiótica y cúbrala con un vendaje.

• Aun cuando usted sea extremadamente cuidadoso, su organismo puede no estar en condiciones de combatir infecciones cuando baja su recuento de glóbulos blancos. Preste atención y examine su cuerpo regularmente para identificar signos y síntomas de una posible infección.